Una intervención efímera convirtió el patio del CNAC en un mapa de tiza, activado por niños y niñas a través del juego, la exploración y la imaginación colectiva.
El proyecto surge de la visita que realizaron los estudiantes durante el semestre a la muestra del CNAC. Este consistió en diseñar y construir una intervención efímera a escala 1:1 que integrara trazado, juego e interacción. Los alumnos convirtieron el patio del centro en un gran mapa efímero dibujado con tiza, invitando a niños y niñas a activarlo mediante el juego.
En coordinación con el equipo de Mediación del CNAC, los estudiantes de Arquitectura invitaron a un curso de 6º básico de la Escuela Básica Cóndores de Plata, de Cerrillos, para participar en la activación del proyecto. De esta forma, este proyecto se convirtió en una experiencia memorable de vinculación entre el arte, la arquitectura y la educación.
De esta forma, fueron los niños y niñas quienes dieron vida al mapa: recorrieron las líneas, inventaron nuevas reglas, reinterpretaron las formas y transformaron el espacio en un terreno compartido de imaginación y movimiento.
Lo que comenzó como una intervención académica se convirtió en una experiencia colectiva de exploración y aprendizaje, demostrando cómo el arte y la arquitectura pueden generar espacios comunes vivos y participativos.